sábado, 31 de julio de 2010

31 de julio (Zorionak Aitana!!)
























Hoy no hemos tenido cobertura. Hemos amanecido en Flagstaff (Arizona) pero ya de camino al Grand Canyon las dos blackerrys se han colocado en modo "sos" y hasta bien entrada la tarde en los USA no hemos vuelto a conectarnos al mundo.


Nos hemos acordado mucho de Aitana en su primer cumpleaños pero no hemos podido llamar.


En el desayuno hemos tenido la anécdota del día cuando a la camarera se le ha empezado a derramar el zumo de naranja y Antton le ha avisado al grito de danger!! danger!!. Después hemos cogido nuestro flamante 4x4 y nos hemos puesto en ruta al parque natural.


Como no podía ser de otra manera para una familia tan especial en vez de los 45ºC de rigor y cielo despejado que es lo que hace 360 días del año, hemos tenido lluvia y niebla!! cosa que según los guardas del parque no se recordaba en la zona. Las vistas en todo caso espectaculares. Nos hemos hecho amigos de una ardilla que debe estar ya con dolores de tripa con todo el pan de molde del bocadillo de atún de Ane.


Ane os quiere contar que lo que más le ha gustado han sido las espectaculares vistas del cañón por su colorido, mezcla de rojo y morado y Antton que era todo mucho más bonito y con un aroma muy especial a naturaleza y bastante mejor que lo que se ve en las pelís del oeste que le pone el abuelo.


Por la tarde/noche hemos vuelto a las Vegas donde ya nos conocen en casi todos los casinos como los "sin perla" por el poco gasto que hacemos, hemos cenado en un italino en el hotel New York, New York y ahora a descansar que mañana toca San Francisco. Los decorados arquitectónicos de los hoteles son impresionantes. Además del de New York con estatua de la libertad, puente de Brooklyn, ... están el Paris con la Torre Eiffle, el Palazzio con Venecia dentro, ... pero sobre todo mucho desenfreno para familias con niños!!


Un fuerte abrazo y como siempre unas foticos ...














viernes, 30 de julio de 2010

30 de Julio de 2010







El cambio de horario nos está pasando factura; esta mañana nos hemos despertado a las 4:00am de Las Vegas que serían las 7:00am de Miami que serían las 13:00 de España. Hemos dado unas vueltas más en la cama y finalmente hemos cogido la psp y la nintendo sobre las 6:00am.


Ayer apenas pudimos ver nada de Las Vegas salvo el Lobby del hotel y las vistas desde la habitación así que hemos bajado bastante expectantes- digo bajado porque nuestra habitación está en la planta 18- y el shock ha sido considerable, cientos de máquinas tragaperras con letreros del bote acumulado, el más grande que hemos visto 3.151.480$. Alucinante la gente que a la 8:30am ya estaba con cara de aburridos, incluso bostezando, dando al botón. A esta hora sólo había gente en las máquinas, aprox. el 20% de las máquinas estaban ocupadas, a las 12 cuando hemos pasado, el 90% estarían ocupadas y ya había mesas de juego con croupieres señoritas con tallas 180-60-90 bastante escotaditas. Nuestro hotel, no sé quién lo ha escogido, pero es el más picantón de la ciudad, primero, como os dijimos ayer tiene el espectáculo peepshow, cada hotel tiene un espectáculo estrella y en la habitación del hotel tienes una guía indicándote qué espectáculos ver en cada hotel, segundo, las croupieres son mujeres muy afortunadas en el reparto de dones, tercero en la piscina todos los días a las 4:00pm hay concurso de la bañista más sexy... y piscina especial para "adults", así todo, posters gigantes para camioneros en cada rincón..


Por cambiar de aires hemos entrado en el Palazzo, que es el hotel motivo Italia: Venecia con sus canales, la fontana di trevi, palacios renacentistas, más chic digamos. Hemos comido aquí a las 5 hora Las Vegas, tenemos un jaleo de horarios..., y hemos salido hacia Flagstaff, seis horitas en coche entre pecho y espalda de las cuales unas cuatro para Antton y Ane han transcurrido como cinco minutos.


El camino a Flagstaff es cuando menos bestial, es lo que os comentábamos en Orlando, todo talla XXL, carreteras interminables en medio de la nada, pero nada, nada, algún pueblo perdido que te preguntas, pero aquí la gente, ¿de qué vivirá? del ganado? de la minería? desde luego de la agricultura no pueden y de la industria tampoco. Hemos pasado por un lago espectacular, el lago Mead, hay un salto de agua terrible y un puente al que le he sacado por lo menos cuatro fotos, ¿Cuánto mediría? 200 mts de alto? no sé a mi me han parecido 1000. Lo más chulo, cuando se estaba poniendo el sol y el tono de la tierra, de color marrón grisaceo, cambiaba hacia rojizo. Nos ha llamado también la atención que había mucho tráfico, muchos camiones sobre todo, trailers enormes de esos que tienen los tubos de escape hacia arriba- seguro que llevaban algún poster de nuestro hotel-. Finalmente hemos llegado al típico hotel de montaña, de madera, habitaciones enormes- normal, aquí en medio de la nada el m2 te lo regalan con un par de cactus, digo yo-.


Iñi, no hemos visto la calle esa que decías, aquí en el hotel todos tienen pinta de montañeros fornidos que en sus ratos libres cortan troncos con los dientes. La verdad es que estábamos un poco destrozaditos y en cuanto el GPS ha dicho "ha llegado a su destino", no veíamos más que el momento de echarnos en la cama.


Una cosa que nos ha llamado la atención en Las Vegas es que en medio del desenfreno vicioso éste, entre máquinas tragaperras y tiendas había un puestito de "blanqueador dental". Consistía en una camilla -en la que ya había una víctima mortal-, te echabas, te ponían una especie de correas bucales de las que salía una luz azul cegadora y en 20 minutos...listo para deslumbrar a las chatis!


Mañana nos levantaremos temprano para ir al Gran Cañón.

jueves, 29 de julio de 2010

29 de Julio de 2010






Hemos dejado Miami y nos ha quedado un estupendo sabor de boca de la ciudad, luminosa, alegre, con encanto latino.

A las cuatro teníamos el vuelo y hemos- mejor dicho Enrique ha- tenido que pelear con los de recepción para que cumpliesen su palabra de ayer tras darles una generosa propina y nos dejaran hacer un "late check out", es decir dejar la habitación algo más tarde de las 12, en nuestro caso las 2. Hoy nos decían que donde dijeron digo ahora decían Diego pero al final han claudicado y hemos dejado la habitación a las 13:30.


El día ha transcurrido a partir de esta hora entre el aeropuerto y el vuelo, que eran aprox. seis horas. Hemos aprendido bastantes cosas, entre ellas a hacer la facturación del vuelo en una máquina, entender que Ane en este tipo de días acaba llorando diciendo que le duele todo pero en realidad es sólo cansancio, que Antton es un estupendo viajero que sabe aguantarse y entender cuando no es no, que cuando estás fuera de casa y te toca esperar, hacer colas y en general tienes tiempo para pensar, la vida se ve desde otro prisma, seguramente distorsionado pero te ves como si fuera otro el protagonista de tu vida. Perdón, me ha salido la vena rarita...


Hemos llegado a Las Vegas y la vista desde la ventanilla del avión es espectacular; un desierto, o más bien un vasto terreno reseco, secarral que diría Eva, de tierra rojiza o parduzca recorrida por grietas enormes, como arrugas en una piel quemada y en medio una ciudad, más grande de lo que me esperaba, con casitas con jardín verde y piscina, y en el centro de la ciudad los hoteles-casino, dorados, y brillantes, como puestos en el monopoly.


En el aeropuerto nos esperaban: El Corte Inglés de la mano de un señor en un smokin negro. No hemos caido pero resulta que el del smokin venía con limo, sí, con una pedazo de limousina que no nos pegaba nada, pero nos hemos montado con una sonrisa y los niños flipaban, todo les parece genial y divertido. (En el aeropuerto había treinta de éstas para todos los turistas con touroperador). En seguida nos hemos dado cuenta que Las Vegas no es lo que se dice un destino infantil, el hall del hotel estaba empapelado del espectáculo estrella el "Peepshow", striptease para que nos entendamos. Antton se reía pero a nosotros nos ha entrado la risa floja y les hemos llevado a la habitación en volandas.


El hotel es enorme Iñigo, pero como el tuyo nos ha parecido un poco cutre, se oye perfectamente a los vecinos de habitación y la moqueta pide a gritos la jubilación. Anyway, la vista es fantástica, la torre Eiffel de cartón piedra y el Arco del Triunfo, ahí es nada.


Mañana por la mañana haremos la visita de rigor y salimos para Flagstaff (creo que no se escribe así), cuatro horas en coche alquilado, dormimos allí y salimos por la mañana para El Gran Cañón, otra horita, ver venir...


Os pasamos las fotos de hoy, que la verdad, son un poco sosas

miércoles, 28 de julio de 2010

28 de Julio de 2010







Acabamos de llegar de cenar en un restaurante argentino, no pidais peras al olmo, hoy justito, justito os cuento que hemos ido al sacacuartos de guiris de Miami, o sease, algo así como el autobús este double deck de Donosti que como se recorre en cinco minutos, a los turistas les enseñan hasta las sandalias de Odón pero en Miami esto se traduce en visita al Everglades, creo que se escribe así.



Es una zona pantanosa en la que se supone hay aligators, nosotros hemos visto contados cuatro, tres de los cuales medirían cincuenta centímetros, pero lo más chulo es que te llevan en una barca de esas con ventilador gigante en la trasera, como cuando hay un crimen en CSI Miami y aparece el cuerpo entre cañaverales y va Horacio a por las pruebas. Antton y Ane han alucinado y nosotros un poco también, sobre todo cuando baja el conductor del ventilador éste y se mete en el agua y resulta que no cubre más que un palmo. Al parecer esas barcas son para terrenos con muy poca agua, no tienen quilla, y van como por la superficie.



Cuando acaba la vuelta en la barcaza ésta, te llevan a una especie de apartado a ver una actuación con animales en vivo: resumen, un escorpión en la mano del tipo del show, un sapo que si lo acerca un milímetro más yo me desmayo, un lemur, una mofeta, y finalmente el plato fuerte, el gran aligator que estaba más dormido que los leones de Angel Cristo. Olía que ni os cuento, los baños de San Jorge eran la perfumería Benegas al lado de ese txokito. Bueno fotos a tres dólares con el aligator hijo, os paso la nuestra, y de nuevo a la fregoneta americana de vuelta al hotel.



El resto del día, playita, piscina y como os decía cena en el Argentino, ¿por qué será que hablan tanto? sólo queríamos que nos tomara la cuenta y al final hemos sabido que en Miami en invierno hay quince días aprox. que la temperatura baja de los cinco grados celsius, lo cierto es que el servicio es espectacular aquí en Miami, nada que ver con los pintxos tirados a la cara de lo viejo. Entre carne y carne dice Antton por lo bajini, yo flipo como se ganan la propina... nos ha dejado de piedra con este comentario porque es verdad, se ganan la propina a pulso, son super amables, super serviciales sin rayar en lo pelma, aunque lo rondan.



Bueno, mañana nos despedimos de esta ciudad que aconsejo a todo recién casado, tiene todo, playa, ambiente, gente amable, alegría de vivir y con buena compañía todo mucho mejor.



Besos, os echamos de menos, estaría genial que estuvierais aquí pero os tenemos en el pensamiento.



Unas fotitos para no fallar...

martes, 27 de julio de 2010

27 de Julio de 2010







Hoy ha sido un día básicamente sin incidentes, hemos salido del producto típically american, factoría Disney y hemos entrado en el producto tipicamente latino, Miami, brother.


Tengo que reconocer que la ciudad me ha gustado, pero parte del mérito es del jefe que yo creo que se vendría a vivir aquí, sabe más que el guía que nos ha traido desde el aeropuerto hasta el hotel y sólo había estado un día. Os cuento...


Para empezar todito el mundo habla español, bueno, latino, que es casi lo mismo, cuando empezamos Henry y yo a balbucear nuesto fluent english, -acordaos que lo más difícil es empezar las frases, y si no que se lo digan a Enrique que hoy en el aeropuerto ha visto a la perfecta azafata de vuelo y para preguntarle un tema de facturación, ha empezado la frase con sorry SIR, sí, sí, Sir, según ha continuado la frase se ha dado cuenta de que había metido el cuezo pero bastante concentrado estaba ya en la siguiente idea como para retroceder, así que lo ha arreglado todo con thankyous y youarewelcomes seguidos de ligera inclinación de cabeza más sonrisa de esposa- bueno como os decía cuando empezamos a balbucear ya nos cortan directamente con "no hay problema brother".



Para seguir, la temperatura de noche es fantástica, unos 28 º con brisa, te sientes como Julio Iglesias vestido de lino blanco ondeando la camisa al viento, ahora eso sí de día - en este punto retiro absolutamente todo mi argumentario respecto a que es una farsa lo del calentamiento global, en Vitoria es cierto que tenemos un microclima glaciar pero EL RESTO DEL MUNDO HA ENTRADO EN COMBUSTION- es insoportable el calor húmedo, sólo se puede estar en la playa, imaginaos a los RUS en un semáforo aguardando a que se ponga en verde, el sol aplastante, los coches ardiendo, el asfalto humeando, sudando por todos los poros...hay más poros de los que creéis.



La playa está muy bien, arena blanca, bastante limpia, agua a dos tonos, tipo caribe, no tan transparente, pocas olas, muchos yates, no hay sensación de trancón playero, cada toalla tiene su buen espacio para no sentirse intimidado, tanto es así que con lo que me gusta poner la antena en todos los lados aquí apenas podía oir lo que decían unos latinos que vivían en New York y que estaban de vacaciones y eso que eran los más próximos a nuestras toallas. Eso sí chicas, aquí lo que se lleva es el tanga de brillantes o circonitas, de hecho Ántton me ha sugerido que me compre uno que ha visto ya en varias tiendas. Por cierto, aquí no hay gordos, más bien diría que todo lo contrario, cuerpazos es lo que abunda.



El hotel es tipo Art Decó, pero he de confesar que se echa de menos una mano femenina. Todo es muy moderno, exposiciones de arte contemporáneo en cada rincón del edificio, muebles eclécticos, zona chill out en la piscina, pero lo que se dice "el pronto y la bayeta" brillan por su ausencia. Es como si el hotel lo regentaran tíos, como cuando recogéis la cocina y venís tan ufanos al salón porque ya está todo hecho pero cuando vas a por el vaso de agua, falta pasar los fuegos y barrer y fregar, sí que sí que todo el resto está fregado y encima lo habéis hecho de mil amores, pero falta terminar, dejarlo limpio y recogido, pues eso le falta al hotel.



Los niños se lo han pasado de miedo, en el agua de la playa, en el agua de la piscina, en el agua de la bañera... vamos que les pones una pocita y da igual que estés en Miami o en Baraka que son igual de felices.



Yo les doy un poco el turre con que fíjate que gente tan distinta pero a la vez qué iguales somos, nos gusta lo mismo, jugar a palas, leer en la sombrilla, pero cuando les pregunto cómo sería vivir aquí, los dos ponen cara de susto, dice Antton si fuera desde el principio yo creo que me gustaría pero ahora amaaaaaa.



Por la noche aquí las tiendas están abiertas hasta las 10 de la noche y hay muchísima gente en la calle hasta tarde, ahora estamos Henry y yo en la terracita de la habitación tomando algo y dejándonos adormilar por la música del hotel, tenemos sobre nosotros la luna llena y pienso que es la misma luna que estará ya escondiéndose ahí.


Buenas noches Reyes de Main y Príncipes de Nueva Inglaterra.

lunes, 26 de julio de 2010

26 de Julio de 2010




Hoy el día ha amanecido con una llamada de España, me dejé el móvil encendido... ya te dije que lo apagaras, es que se me olvidó, qué hora es, las tres y media en USA, j.er....


De cualquier manera, el día se presentaba ambicioso, dos parques en un día! ..es que nos metemos unas pechadas..


Así pues a las 9 estábamos entrando en el Hollywood Studios, pero antes un receso. Para ir desde nuestro hotel a este parque hemos tenido que coger un autobús una media hora y hemos disfrutado de un paisaje maravilloso, en serio, si algo tiene USA es esa naturaleza bestial, esos bosques, lagos, todo enorme, y supongo que porque es el "Disney Resort" todo cuidado hasta el extremo; la hierba cortada a los lados de la carretera, un conejo junto a la terraza de nuestra habitación, patos, pájaros como pelícanos más pequeños (que precisión en la especie, eh?), bueno en fin que estamos alucinados con lo impresinante del paisaje que rodea a los parques de atracciones.


Como decía hemos llegado a las 9 al Hollywood Studios y teníamos ya la ruta pensada, puesto que éste aunque algo más distinto que el de Magic Kingdom con respecto al de París, tiene las mismas atracciones estrella. PERO se nos ha ido la olla, sí, ayer Ane siguió el ritmo de los mayores estupendamente, montaña rusa incluida, y hoy ni cortos ni perezosos nada más entrar nos hemos ido a la Terror tower, sí el ascensor con caida libre de 40 mts, bueno, bueno, cuando se cierran las puertas y todo el ascensor empieza a chillar como posesos y eso que empieza a subir y a bajar sin control, cayendo, cayendo, que yo pierdo la fuerza en los brazos y me quedo como un cacho de carne y Ane... socorro, me quiero bajar, llorando como una loca y su padre al lado que era capaz de sacarle la cabeza al de adelante que chillaba como un histérico, y... tranquila cariño que no es nada, que ahora se acaba, y para arriba otra vez, y no se qué de una familia de fantasmas que te dice que pases y otra caida libre y yo que no podía hablar con las fuerzas en las chancletas... qué horror... cuando por fin ha parado la máquina esa del diablo, Ane tenía toda la cara empapada de lágrimas, grito-lloraba, Antton con esa cara que se le queda de pena cuando llora su hermana, el padre que echaba fuego por los ojos y yo que me estaba aguantando las ganas de llorar... vamos qué estampa, ni os cuento cómo era la foto esa que te sacan dentro de la atracción, al fondo cuatro cabecitas compungidas y una manada de gorilas levantando los brazos delante.


El resto del día objetivo endulzar el trauma de por vida que sí o sí se le habrá quedado a la NIÑA. Si pide hoy el short de Hannah Montana en versión tanga se lo compramos sin rechistar.


Resto de las atracciones, flojitas, el espectáculo de motos y coches no ha estado mal, y alguna otra cosita suave, suave y a cambiar de aires.


Por la tarde al Parque de Agua: los niños han disfrutado como locos, especialmente Antton que todo le parecía suave, hemos cerrado prácticamente el parque con escamas y el piloto automático porque yo ya no era persona. He de reconocer que el jefe me lleva mucha ventaja en lo de la resistencia física, cuando yo ya estoy en la Reserva, él todavía tiene medio depósito.




No hemos hablado aún de las gordeces mórbidas de este país, yo diría sin exagerar que el 80% de la población son gordos, el 60% obesos y el 40% mórbidos, es alucinante, en todas las escalas sociales, bueno esto es decir mucho porque en bañata o en short, como que no te haces mucho a la idea de la clase social, pero vamos que cualquier muestra que cojas en cualquier recóndito lugar da la misma calificación.




Os pongo la foto de antes del trauma,


domingo, 25 de julio de 2010

25 de Julio 2010







Todos despiertos a las 5:45 am hora yankie. Sin problemas, a las 6:00 aquí ya están todos funcionando. A las 8:30 en la puerta del Magic Kingdom... a reventar... el día promete, haría unos 45ºCentígrados y estábamos ya sudando como Don Johnson en Miami Vice. Salen los muñecos y tal, Antton pone cara de vergüenza cuando empiezo a bailar al soniquete del parque, que se te mete, que se te mete...



El parque como el de París, vamos alguna guinda de otro color pero lo que se dice el "Pastel", el mismo. A las 4:00 con una caricatura debajo del brazo estábamos ya en la piscina del hotel.



El día se resume en estas fotos

24 de Julio de 2010


Salimos de Zarautz a las 5:30 de la mañana para coger el vuelo Bilbao Paris de las 7:45. Al llegar a Bilbao para facturar hasta Orlando, nos sorprende una becaria- a tenor de su agilidad mental- con billetes para cuatro hasta París con asiento asignado, billetes para cuatro más maleta hasta Atlanta, sin asiento asignado, y atención! billetes para dos hasta Orlando.

La cara de Henry un poema, pero... a ver y los otros dos? somos cuatro, ya, ya sé que son cuatro pero es que el sistema no me deja, todo esto mirando a la pantalla como si le estuviera revelando la fecha exacta del juicio final, y qué es esto de sin asiento asignado París Atlanta?.. bueno eso allí si quieren en París van al mostrador de embarque y se lo arreglan...

Bueno, Henry ya se estaba haciendo a la idea de tener que bailar la conga en el avión para cambiar asientos con la peña en spanglish y así evitar que la pechuga de pavo fría se la tuviera que cortar a Ane Fredy Cruguer.

Bien, llegamos a París y una azafata bastante amable nos arregla el billetaje para Atlanta, vamos dos y dos, con pasillo de por medio, la cosa se iba arreglando..

El vuelo a Atlanta, correcto digamos, sin grandes dispendios, una película para los niños, "algo de un dragón" y otra para mayores "Valentine´s day", esto en nueve horas, aderezado con una comida pasable y el clásico abrelatas para meterte y salir del asiento. Conversación, lo que se dice, no demasiada, a cada lado una quinceañera fiel seguidora de Hannah Montana a caballo entre su época pre y la post, y un esloveno aprendiendo español con un diccionario que ni el de la Real Academia (se van a comer el mundo, aprenden a hablar echando pipas, ver los futbolistas del Este y encima, qué dedicación, no hizo otra cosa en las nueve horas, ahora a éste no se le daba muy bien el idioma todavía, el cruce de palabras fue, digamos, parco)

Llegamos a Atlanta, ya un poco trapillo, difícil hacer la conexión a Orlando con dos billetes para cuatro y una hora de retraso, efectivamente, perdimos el vuelo. Una chica de color (Antton dice que negra queda mal) nos dice que a la puerta eiten y no sabemos si nos está diciendo eighteen o A10, no importa, no tenemos sitio y estamos en la lista de espera, sólo con 40 personas más. Otra cola para "beggar" por unos asientitos, a todo esto, la sala de embarque a reventar, mil razas, como dice Ima, mil idiomas, todos sudando y muertos de cansancio, inapetentes, un grupo de "Proyecto San José" con camisetas rojas, a la espalda, Dios es mi pastor nada me puede faltar, nos saca del letargo, mayores, jóvenes, rockeros, y freakies, ¿cómo se habrán juntado?.

En la cola a Henry le dicen que se ponga "comfortable" porque va a tener que esperar a que sus iniciales salgan en la pantalla de lista de espera, que cuando pasemos del azul al verde podemos pasar, un francés con un bebé y no sé cuántos hijos más, pierde los papeles y la sala se empieza a teñir de aires latinos...

Al fin, sí a las 17:30 hora yankie entramos en el avión a Orlando, pero por supuesto cada uno en una punta, Henry la conga, yo no puedo con mis pestañas, Antton se queda seco entre las filas del medio, salimos con 45 min. de retraso, llegamos a las 19:30 a Orlando, Ane llorando, no puede más, llevamos 18 horas como bultos de un lado a otro y todavía la cola del maldito autobús para el "Disney Resort", ya con ese nombre te lo imaginas todo. Cuando llega el chofer disfrazado y haciendo chistes, piensas por favor qué mérito si viéndonos las caras-estábamos en la primera fila del autobús- en cuanto mire de reojo por el retrovisor es para hacerse el haraquiri.

Bueno a las 21:00 estábamos en la habitación del hotel a 10grados centígrados abriendo las ventanas para que la brisa de la calle caldeara algo semejante igloo. Estos romanos están locos...