viernes, 30 de julio de 2010

30 de Julio de 2010







El cambio de horario nos está pasando factura; esta mañana nos hemos despertado a las 4:00am de Las Vegas que serían las 7:00am de Miami que serían las 13:00 de España. Hemos dado unas vueltas más en la cama y finalmente hemos cogido la psp y la nintendo sobre las 6:00am.


Ayer apenas pudimos ver nada de Las Vegas salvo el Lobby del hotel y las vistas desde la habitación así que hemos bajado bastante expectantes- digo bajado porque nuestra habitación está en la planta 18- y el shock ha sido considerable, cientos de máquinas tragaperras con letreros del bote acumulado, el más grande que hemos visto 3.151.480$. Alucinante la gente que a la 8:30am ya estaba con cara de aburridos, incluso bostezando, dando al botón. A esta hora sólo había gente en las máquinas, aprox. el 20% de las máquinas estaban ocupadas, a las 12 cuando hemos pasado, el 90% estarían ocupadas y ya había mesas de juego con croupieres señoritas con tallas 180-60-90 bastante escotaditas. Nuestro hotel, no sé quién lo ha escogido, pero es el más picantón de la ciudad, primero, como os dijimos ayer tiene el espectáculo peepshow, cada hotel tiene un espectáculo estrella y en la habitación del hotel tienes una guía indicándote qué espectáculos ver en cada hotel, segundo, las croupieres son mujeres muy afortunadas en el reparto de dones, tercero en la piscina todos los días a las 4:00pm hay concurso de la bañista más sexy... y piscina especial para "adults", así todo, posters gigantes para camioneros en cada rincón..


Por cambiar de aires hemos entrado en el Palazzo, que es el hotel motivo Italia: Venecia con sus canales, la fontana di trevi, palacios renacentistas, más chic digamos. Hemos comido aquí a las 5 hora Las Vegas, tenemos un jaleo de horarios..., y hemos salido hacia Flagstaff, seis horitas en coche entre pecho y espalda de las cuales unas cuatro para Antton y Ane han transcurrido como cinco minutos.


El camino a Flagstaff es cuando menos bestial, es lo que os comentábamos en Orlando, todo talla XXL, carreteras interminables en medio de la nada, pero nada, nada, algún pueblo perdido que te preguntas, pero aquí la gente, ¿de qué vivirá? del ganado? de la minería? desde luego de la agricultura no pueden y de la industria tampoco. Hemos pasado por un lago espectacular, el lago Mead, hay un salto de agua terrible y un puente al que le he sacado por lo menos cuatro fotos, ¿Cuánto mediría? 200 mts de alto? no sé a mi me han parecido 1000. Lo más chulo, cuando se estaba poniendo el sol y el tono de la tierra, de color marrón grisaceo, cambiaba hacia rojizo. Nos ha llamado también la atención que había mucho tráfico, muchos camiones sobre todo, trailers enormes de esos que tienen los tubos de escape hacia arriba- seguro que llevaban algún poster de nuestro hotel-. Finalmente hemos llegado al típico hotel de montaña, de madera, habitaciones enormes- normal, aquí en medio de la nada el m2 te lo regalan con un par de cactus, digo yo-.


Iñi, no hemos visto la calle esa que decías, aquí en el hotel todos tienen pinta de montañeros fornidos que en sus ratos libres cortan troncos con los dientes. La verdad es que estábamos un poco destrozaditos y en cuanto el GPS ha dicho "ha llegado a su destino", no veíamos más que el momento de echarnos en la cama.


Una cosa que nos ha llamado la atención en Las Vegas es que en medio del desenfreno vicioso éste, entre máquinas tragaperras y tiendas había un puestito de "blanqueador dental". Consistía en una camilla -en la que ya había una víctima mortal-, te echabas, te ponían una especie de correas bucales de las que salía una luz azul cegadora y en 20 minutos...listo para deslumbrar a las chatis!


Mañana nos levantaremos temprano para ir al Gran Cañón.

2 comentarios:

  1. Tengo ganas del bestseller de hoy, EL GRAN CAÑON!!! Espero impacientemente alguna fotillo.

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  2. Antton,Ane qué estupendo menudos recuerdos vais a tener mirar todo bien pues luego teneis que contarnos con pelos y señales.Un abrazo fuerte para todos.

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